Pues sí, hasta los juguetes se han contagiado de la psicosis por la influenza porcina... Como son muy conscientes, han decidido tomar las medidas precautorias para evitar enfermarse... aquí está la prueba:
No creas lo que ven tus ojos... no es lo que parece; ya sabes que en las fiestas de disfraces todo parece diferente... al fin y al cabo esa es la idea... ¿o no?
Por si todavía no me creías que los juguetes se divierten mientras no los vemos, chécate esta foto... no sé, pero me parece que al pobre arácnido le va a doler
El marinero siempre ha llevado una dieta sana, a base de espinacas, principalmente. Ahora, la globalización lo ha obligado a cambiar su dieta. Sigue consumiendo producto enlatado, pero ahora es líquido.